El accidente que comenzó hacia las cuatro de la madrugada del miércoles 28 de marzo de 1979 en la Unidad 2 de Three Mile Island, en una isla del río Susquehanna al sur de Harrisburg, dañó aproximadamente la mitad del núcleo del reactor y no mató a nadie. Lo que sí hizo, a lo largo de cinco días, fue poner a una empresa de servicios públicos, a un regulador federal y a un gobernador recién llegado al cargo frente a los mismos periodistas con información distinta, y el consiguiente colapso de la confianza pública es la razón por la cual la planificación de emergencias radiológicas en Estados Unidos luce como luce hoy. Este es un análisis de la cadena de notificación y de las fallas de información pública, no del reactor.
- Las primeras cuatro horas y a quién se avisó
- Tres organizaciones, tres versiones
- El viernes en la mañana, la lectura desde el helicóptero y el aviso
- El fin de semana de la burbuja y la incertidumbre técnica en público
- El registro de salud, y por qué esto no es Chernóbil
- Qué encontraron las investigaciones sobre el flujo de información
- Qué se reconstruyó: zonas, sirenas y el centro conjunto de información
- Three Mile Island en 2026 y lo que no pude verificar
- Qué hacer en su agencia
- Puntos clave
Las primeras cuatro horas y a quién se avisó
La Unidad 2 era propiedad de Metropolitan Edison y era operada por esta empresa, una subsidiaria de General Public Utilities, y se detuvo automáticamente en las primeras horas del 28 de marzo tras una pérdida de agua de alimentación, seguida de una válvula de alivio del presurizador que se abrió y no volvió a cerrar correctamente, mientras la indicación en la sala de control sugería que sí se había cerrado. El personal de la planta pasó las primeras horas trabajando sobre un problema que habían diagnosticado mal. Las cronologías publicadas, incluido el resumen propio de la Nuclear Regulatory Commission (NRC) sobre el accidente y el informe de la Comisión Presidencial sobre el Accidente de Three Mile Island, ubican la declaración de emergencia en el sitio (site emergency) hacia las 6:55 a.m. y una emergencia general (general emergency) aproximadamente media hora después, y si va a citar horas exactas en una clase, tómelas de esos documentos y no de un resumen como este.
Las notificaciones hacia afuera siguieron el orden que especificaban los arreglos de 1979, lo cual significó que la empresa llamó a funcionarios estatales y de condado antes de que alguien con experiencia radiológica estuviera en condiciones de interpretar lo que ocurría. La Pennsylvania Emergency Management Agency y el personal estatal de protección radiológica fueron notificados durante la hora de las siete, se incorporó al condado de Dauphin y a los condados vecinos, y la oficina regional de la NRC se enteró del evento poco después, no de manera simultánea. Nada en esa cadena estaba diseñado para transmitir incertidumbre técnica, porque estaba diseñada para transmitir una palabra de clasificación y una solicitud, y la situación en la isla esa mañana era una que nadie en la sala de control podía todavía describir con precisión.
Hacia mediados de la mañana la noticia ya circulaba por los cables de prensa, una estación de radio en Harrisburg la tenía por un reportero de tránsito y por oyentes, y el estado atendía llamadas de prensa antes de contar con una versión acordada para entregar. La película “El síndrome de China” se había estrenado en cines doce días antes, el 16 de marzo de 1979, lo cual es una coincidencia y no una causa, pero que sí moldeó las preguntas con las que llegaron los periodistas. En el curso de un día los circuitos telefónicos de la zona llevaban un volumen de tráfico de prensa y del público que las pocas líneas de la empresa no podían absorber, y las personas que más necesitaban comunicarse entre sí competían con todos los demás por el mismo cable de cobre.
Tres organizaciones, tres versiones
La falla central fue estructural, no personal. Tres organizaciones hablaban públicamente sobre el mismo reactor, y cada una tenía una imagen distinta e incompleta: Metropolitan Edison, que era dueña de la planta y de los datos y que además tenía un interés evidente en cómo se caracterizaba el evento; la NRC, que tenía personal en el sitio, personal en la oficina regional y comisionados en Bethesda que no recibían la misma información al mismo tiempo; y la oficina del gobernador, que no tenía capacidad propia de medición radiológica y que aun así debía tomar decisiones de acción protectora. El gobernador Richard Thornburgh llevaba en el cargo desde enero, aproximadamente diez semanas.
Los conflictos no eran sutiles. La caracterización pública que hacía la empresa de la liberación y del estado del núcleo era más tranquilizadora que lo que los funcionarios estatales conocían por otros canales, y el vicegobernador William Scranton III declaró públicamente el primer día que la situación era más complicada de lo que la empresa había indicado inicialmente, lo cual es una paráfrasis, y vale la pena extraer la redacción exacta de las transcripciones de la época si necesita citarla. Un comentario de un directivo de la empresa en una rueda de prensa, sobre que no era necesario contarles a los periodistas cada cosa que hacía la compañía, se convirtió en una de las frases más repetidas de la semana, y aquí de nuevo acudiría al registro de la época para la redacción, en lugar de confiar en la versión que circula.
Lo que empeoró las cosas es que ninguna de las tres estaba mintiendo, en ningún sentido que una investigación posterior haya establecido. Cada una describía el fragmento del evento que podía ver, y como no existía ningún mecanismo para conciliar los fragmentos antes de que llegaran al micrófono, el público escuchó el desacuerdo y no la conciliación. Un residente de Middletown que escuchaba la radio el jueves podía oír a la empresa, al estado y al regulador federal caracterizar la misma liberación de manera distinta dentro de la misma hora, y la única conclusión racional disponible para ese residente era que nadie a cargo sabía lo que estaba ocurriendo, lo cual resultó estar más cerca de la verdad que cualquiera de las declaraciones individuales.
La solución que surgió de 1979 suele describirse como hablar con una sola voz, y las agencias comúnmente la implementan decidiendo quién se para frente al podio, sin resolver el problema de la conciliación. Una sola voz significa que, antes de divulgar información, la fuente técnica, el regulador y el funcionario electo han comparado lo que cada uno cree saber y han acordado qué está confirmado, qué es una estimación y qué se desconoce. Si su centro conjunto de información designa un vocero pero no tiene un procedimiento para esa comparación, usted construyó el podio y se saltó el proceso.
El viernes en la mañana, la lectura desde el helicóptero y el aviso
El viernes 30 de marzo es el día en que la cadena de comunicaciones falló de una manera que vale la pena estudiar línea por línea. Una liberación de gas radiactivo desde el edificio auxiliar motivó una medición de radiación tomada desde un helicóptero directamente encima de la chimenea de ventilación de la planta, y la lectura, en el rango de 1200 milirrem por hora, se transmitió hacia arriba en la cadena sin el calificador que la hacía interpretable, es decir, que se había tomado dentro de la pluma justo encima de la chimenea y no a nivel del suelo, donde estaban las personas. El personal superior de la NRC que recibió la cifra la interpretó razonablemente como una tasa de dosis fuera del sitio, y sobre esa base comenzó a moverse desde Bethesda hacia Pensilvania una recomendación de evacuación.
Lo que ocurrió después está descrito en los informes de investigación y en los relatos posteriores del propio Thornburgh. Una recomendación de evacuación llegó a funcionarios estatales y de condado y luego fue modificada o retirada a medida que se aclaró el origen de la medición, las oficinas de defensa civil de los condados pasaron parte de la mañana preparándose para una evacuación que no llegó a ordenarse, y los relatos publicados describen sirenas de defensa civil sonando en Harrisburg esa mañana sin ninguna instrucción que las acompañara y sin un relato claro después sobre quién las había activado. Hacia el final de la mañana, el gobernador, por recomendación del presidente de la NRC, Joseph Hendrie, emitió un aviso recomendando que las mujeres embarazadas y los niños en edad preescolar dentro de un radio de cinco millas de la planta abandonaran la zona, y que todos los demás dentro de diez millas permanecieran bajo techo, y se cerraron las escuelas dentro del anillo de cinco millas.
Nunca se ordenó una evacuación obligatoria. El trabajo de encuestas realizado después para la Comisión Presidencial produjo la estimación comúnmente citada de que unas 144.000 personas dentro de aproximadamente quince millas se fueron de manera voluntaria, y esa cifra es una estimación derivada de encuestas posteriores al evento y no un conteo, mientras que otros relatos publicados dan totales algo distintos. El aviso mismo merece atención como pieza de redacción, porque cubría a una población definida por el embarazo y la edad, trazaba una línea de cinco millas para un grupo y una línea de diez millas para otro, y se emitió dentro de un entorno informativo en el que una parte considerable del público ya había concluido que las declaraciones oficiales subestimaban el peligro.
El fin de semana de la burbuja y la incertidumbre técnica en público
Durante el fin de semana del 31 de marzo y el 1 de abril, la historia pública pasó a ser una burbuja de hidrógeno en la parte superior de la vasija del reactor, con la pregunta asociada de si podía arder o explotar. La preocupación fue real dentro de la comunidad técnica durante un período de aproximadamente dos días, y se resolvió cuando el análisis mostró que no existía ningún mecanismo para acumular suficiente oxígeno dentro de la vasija como para volver inflamable el hidrógeno, y cuando la burbuja misma se redujo. El relato publicado por la NRC sobre el accidente describe la preocupación y su resolución, y el informe del Special Inquiry Group dirigido por Mitchell Rogovin, publicado en enero de 1980, entra en detalle sobre cómo se formó y se corrigió la estimación.
El problema de comunicación es que el desacuerdo se transmitió al público mientras todavía era un desacuerdo, sin el marco que le habría permitido a un oyente entender qué tipo de declaración estaba escuchando. Una disputa técnica interna sobre si un cálculo es conservador o no es ingeniería normal, y cuando llega al público como afirmaciones contrapuestas sobre si un reactor podría explotar, el público no tiene manera de sopesarlas. La visita del presidente Carter al sitio el 1 de abril, junto con la primera dama, fue en parte un acto de tranquilización pública dirigido específicamente a ese problema, y Harold Denton, a quien Carter había enviado al sitio como representante de la NRC en el lugar y único vocero técnico, se convirtió en la figura en la que el estado se apoyó para la interpretación.
La propia descripción de Hendrie sobre el entorno de decisión quedó registrada en las transcripciones internas de la NRC de esa semana y se reproduce en el material de la Comisión Presidencial. Se describió a sí mismo y al gobernador como tomando decisiones casi a ciegas, con la información del gobernador ambigua y la suya propia esencialmente ausente. Estoy parafraseando deliberadamente, porque la frase circula en varias formas ligeramente distintas y no he podido verificar una redacción única y autorizada; las transcripciones son públicas, y ahí es donde debe buscarla si piensa citarla en una diapositiva.
La lectura de 1200 milirrem por hora en la mañana del 30 de marzo era precisa. Se tomó dentro de la pluma, directamente encima de la chimenea, y viajó hacia arriba en la cadena despojada de ese hecho, donde se interpretó como una tasa de dosis a nivel del suelo fuera del sitio. Toda cifra radiológica, de materiales peligrosos (hazmat) o de monitoreo de aire que pase por su centro de comunicaciones debe llevar consigo el instrumento, las unidades, la ubicación y la hora, y un despachador o un oficial de información pública (PIO) que reciba una cifra desnuda debe pedir esos cuatro datos antes de que la cifra vaya a ninguna otra parte.
El registro de salud, y por qué esto no es Chernóbil
No hubo muertes ni lesiones atribuidas a la radiación del accidente de Three Mile Island. Las estimaciones publicadas por la NRC, que provienen de las evaluaciones de dosis realizadas después del evento, ubican la dosis promedio para las aproximadamente dos millones de personas en la zona circundante en cerca de un milirrem por encima del fondo normal, con la dosis máxima estimada para un individuo fuera del sitio muy por debajo de cien milirrem, frente a un fondo natural en esa parte de Pensilvania del orden de cien a ciento veinticinco milirrem al año. La Comisión Presidencial concluyó que el efecto más significativo del accidente sobre la salud fue el estrés psicológico en la población circundante.
La epidemiología no es del todo tranquila al respecto, y un tratamiento honesto del tema lo dice así. Estudios de seguimiento de la población expuesta, incluido un trabajo de la Universidad de Columbia publicado alrededor de 1990 y un trabajo de la Universidad de Pittsburgh, no reportaron evidencia consistente de un aumento de cáncer atribuible a la liberación, mientras que un reanálisis de Steven Wing y colegas, publicado a fines de la década de 1990, argumentó que los datos eran compatibles con un efecto y que las propias estimaciones de dosis cargaban con más incertidumbre de la que transmitían las cifras oficiales. Esos investigadores discrepan entre sí, el desacuerdo no ha sido resuelto por ningún consenso posterior que pueda señalar, y la forma apropiada de plantearlo es que el peso del trabajo publicado no encuentra mortalidad detectable relacionada con la radiación, mientras que una minoría de investigadores disputa la reconstrucción de dosis.
La confusión con Chernóbil es el error que más veo en material de capacitación, y es un error grande. El accidente de abril de 1986 en la Unidad 4 de Chernóbil, en la entonces RSS de Ucrania, involucró un reactor destruido, un núcleo abierto, una liberación masiva no controlada y alrededor de treinta muertes en los meses siguientes entre el personal de la planta y los trabajadores de emergencia por síndrome de radiación aguda y traumatismos, según las evaluaciones publicadas por el UNSCEAR y el OIEA, junto con un aumento documentado y posterior de cáncer de tiroides entre personas expuestas siendo niños. Los dos eventos se ubican en categorías distintas de consecuencia, y un instructor que los mezcla pierde la lección específica y genuinamente útil que enseña Three Mile Island, que trata sobre información y no sobre radiación.
Qué encontraron las investigaciones sobre el flujo de información
La Comisión Presidencial sobre el Accidente de Three Mile Island, presidida por el rector de Dartmouth College, John Kemeny, presentó su informe a fines de octubre de 1979, tras tomar testimonio de la empresa, la NRC, funcionarios estatales y personal de la planta. Sus hallazgos sobre información pública fueron directos: las declaraciones de la empresa no eran confiables de manera consistente, la NRC no tenía un sistema adecuado para informar al público, las diversas fuentes de información no estaban coordinadas, y la ausencia de una única fuente técnica autorizada hasta la llegada de Denton dejó a periodistas y funcionarios armando sus propias imágenes a partir de fragmentos. La comisión también encontró que los arreglos de planificación de emergencias entre la planta, el estado y los condados eran inadecuados para el evento.
El Special Inquiry Group dirigido por Rogovin, que rindió su informe a los comisionados en enero de 1980, cubrió un terreno similar desde dentro de la agencia y examinó cómo se movía la información entre el sitio, la oficina regional y la sede central. Ambos informes identifican el mismo defecto subyacente, que es que la cadena de notificación había sido diseñada para transmitir una clasificación y activar una respuesta, y nadie había diseñado un canal paralelo para transmitir lo que efectivamente se sabía, lo que era una estimación y lo que todavía nadie podía determinar, de modo que una cadena que solo podía transportar conclusiones terminó fabricándolas cuando se la alimentó con incertidumbre.
Las consecuencias organizacionales llegaron rápido. Se reestructuró la NRC, otorgándole al presidente de la comisión una autoridad más clara durante las emergencias, y la agencia construyó un centro de operaciones permanente y una línea telefónica dedicada de notificación de emergencias hacia las salas de control de los titulares de licencia, de modo que el regulador dejara de depender de circuitos comerciales ordinarios y de llamadas improvisadas durante un evento. Si quiere los detalles de las recomendaciones y cuáles se implementaron, los dos informes son públicos y la NRC mantiene un resumen de sus acciones posteriores al accidente, que es una mejor fuente de detalle que cualquier relato de segunda mano.
Qué se reconstruyó: zonas, sirenas y el centro conjunto de información
El producto más duradero de 1979 es la estructura de dos zonas que todavía rige la planificación alrededor de cada reactor de potencia comercial en Estados Unidos. La NRC y la recién creada Federal Emergency Management Agency (FEMA) establecieron una zona de planificación de emergencias por vía de pluma de exposición (plume exposure pathway emergency planning zone) de aproximadamente diez millas de radio, dentro de la cual se planifican en detalle acciones protectoras como el resguardo en sitio y la evacuación, y una zona de vía de ingestión (ingestion pathway zone) de aproximadamente cincuenta millas, enfocada en la contaminación de alimentos y agua. Los criterios de planificación fueron publicados de manera conjunta por las dos agencias como NUREG-0654 y FEMA-REP-1, y FEMA asumió la responsabilidad de revisar los planes externos al sitio (offsite) preparados por los gobiernos estatales y locales, una división del trabajo que sigue vigente.
Dentro de la zona de diez millas, los criterios exigían un sistema de alerta y notificación capaz de alcanzar prácticamente a toda la población con rapidez, lo cual en la práctica produjo las redes de sirenas, las radios de alerta por tono y los arreglos de radiodifusión que las empresas financian y los condados operan hoy alrededor de las plantas, con un objetivo de diseño de notificación que suele describirse en términos de unos quince minutos. Las sirenas alertan pero no informan, algo que ya se entendía en ese momento, de modo que el diseño siempre asumió un canal de radiodifusión que transportara la instrucción real, antes el Emergency Broadcast System y hoy el Emergency Alert System (EAS) y las Wireless Emergency Alerts a través de IPAWS. Verifique los requisitos vigentes y el texto actual de los criterios con la NRC y con FEMA en lugar de basarse en esta descripción, porque los documentos se han revisado varias veces.
El centro conjunto de información (Joint Information Center) es la otra herencia, y es la que llega a departamentos que no tienen ningún reactor cerca. La idea de que el titular de la licencia, el regulador, el estado y los condados afectados pongan a su personal de información pública en una sola sala, acuerden los hechos antes de divulgarlos y emitan desde un único punto es una respuesta directa a las contradicciones de fines de marzo de 1979. Esto se trasladó a la gestión general de emergencias a través de la función de información pública dentro del Sistema de Comando de Incidentes (Incident Command System, ICS) y del Sistema Conjunto de Información (Joint Information System) descrito en el Sistema Nacional de Manejo de Incidentes (National Incident Management System, NIMS), razón por la cual la misma estructura aparece hoy en respuestas a huracanes, incendios forestales y fugas de oleoductos que no tienen nada que ver con la radiación.
Los ejercicios evaluados alrededor de las plantas nucleares son serios, y las partes externas al sitio son evaluadas por FEMA. Lo que un escenario de ejercicio rara vez pone a prueba es la falla específica de 1979, es decir, tres organizaciones que sostienen información genuinamente distinta y que deben conciliarla bajo un plazo. Si dirige un simulacro de centro conjunto de información, considere entregarles a dos agencias participantes datos deliberadamente inconsistentes y calificar si la inconsistencia se detecta antes de la divulgación o si se lee frente a cámara.
Three Mile Island en 2026 y lo que no pude verificar
La Unidad 2 no ha vuelto a operar desde el accidente. La extracción de combustible se completó alrededor de 1990 y la unidad permaneció en una condición de almacenamiento monitoreado durante décadas, con la propiedad de la unidad dañada transferida en 2019 y 2020 a una empresa de desmantelamiento para su eventual desmontaje. La Unidad 1, el reactor no dañado en la misma isla, operó hasta septiembre de 2019, cuando su propietario la cerró por razones económicas.
En septiembre de 2024, Constellation Energy anunció un plan para reactivar la Unidad 1 bajo un acuerdo de compra de energía a largo plazo con Microsoft, renombrando el sitio como Crane Clean Energy Center en honor a un director ejecutivo ya fallecido de la empresa. Las fechas de reinicio se han revisado públicamente más de una vez desde ese anuncio, y el proceso requiere una serie de aprobaciones regulatorias de la NRC junto con trabajos de interconexión a la red. No he podido verificar el estado actual de ese reinicio ni el cronograma vigente a día de hoy, 29 de septiembre de 2026, y no voy a afirmar ninguno. Revise los documentos públicos de la NRC sobre las enmiendas de licencia e inspecciones de esa unidad, y los propios reportes presentados por la empresa, antes de repetir cualquier fecha.
La razón por la que esto importa para un oficial de comunicaciones y no solo para un analista de energía es que reactivar un reactor reactiva una zona de planificación de emergencias, con las sirenas del condado, las radios de alerta por tono, la cadena de decisión de acción protectora, el ciclo anual de ejercicios y el centro conjunto de información que la acompañan. Si su jurisdicción se encuentra dentro de diez millas de cualquier planta en operación o en proceso de reinicio, la pregunta práctica es si el plan externo al sitio y el equipo de notificación pública se han ejercitado recientemente con su propio personal en los puestos, y esa es una pregunta para el director de manejo de emergencias de su condado, con una respuesta documentada, no una suposición.
Qué hacer en su agencia
- Pídale a su director de manejo de emergencias el procedimiento vigente del centro conjunto de información que aplica a su jurisdicción y confirme, por escrito, si contiene un paso que exija que los funcionarios técnicos y los electos concilien sus hechos antes de que salga una divulgación, y si ese paso falta, redacte el párrafo y llévelo a la próxima agenda del comité de la EMA.
- Haga que su supervisor de comunicaciones incorpore en la guía de despacho una regla permanente breve, según la cual toda lectura radiológica, de monitoreo de aire o de materiales peligrosos que se transmita a través del centro debe incluir el instrumento, las unidades, la ubicación y la hora, y haga que los supervisores verifiquen el cumplimiento en el próximo incidente con materiales peligrosos.
- Haga que su oficial de información pública (PIO) o un oficial designado identifique, por nombre y número telefónico, al único experto técnico en la materia al que su agencia llamará ante una liberación radiológica o industrial, ya sea un físico de salud de la empresa de servicios públicos, una oficina estatal de protección radiológica o un equipo regional de materiales peligrosos, y coloque ese contacto en la misma tarjeta que sus números fuera de horario.
- Si alguna parte de su jurisdicción se encuentra dentro de diez millas de una planta nuclear en operación o en proceso de reinicio, pídale al director de manejo de emergencias de su condado la fecha del último ejercicio evaluado, el mapa de cobertura de sirenas y la lista del equipo de alerta y notificación del que su agencia es responsable, y lea las acciones correctivas del último informe de ejercicio.
- Ponga a prueba su extremo de la ruta de alerta pública este trimestre enviando un mensaje de prueba programado a través de su método de origen del EAS o de las Wireless Emergency Alerts (WEA), con la aprobación de su autoridad de alertamiento, y documente quién en su agencia está autorizado para originar el mensaje, quién puede aprobarlo fuera de horario y cuánto tiempo tomó realmente toda la ruta.
- Corrija cualquier diapositiva de inducción en su departamento que presente Three Mile Island junto a Chernóbil sin distinguir las consecuencias, porque un estudiante que después se entere de que nadie murió en Three Mile Island va a descartar el resto de lo que usted le enseñó.
Puntos clave
- El accidente en la Unidad 2 de Three Mile Island comenzó hacia las cuatro de la madrugada del 28 de marzo de 1979, y no se le ha atribuido ninguna muerte ni lesión a la radiación liberada.
- Las estimaciones de dosis publicadas por la NRC ubican la exposición promedio para las aproximadamente dos millones de personas en la zona circundante en cerca de un milirrem por encima del fondo, con la dosis individual máxima estimada fuera del sitio muy por debajo de cien milirrem, mientras que una minoría de investigadores, en particular Steven Wing y colegas a fines de la década de 1990, ha disputado la reconstrucción de dosis.
- La Comisión Presidencial presidida por John Kemeny, que presentó su informe a fines de octubre de 1979, concluyó que el efecto más significativo sobre la salud fue el estrés psicológico y encontró que los arreglos de información pública no estaban coordinados y en ocasiones no eran confiables.
- La falla central de comunicaciones fue estructural, porque la empresa, la NRC y la oficina del gobernador sostenían cada una un fragmento distinto del panorama, y no existía ningún mecanismo para conciliar esos fragmentos antes de que llegaran al público.
- En la mañana del 30 de marzo, una lectura de radiación tomada por helicóptero encima de la chimenea de ventilación de la planta viajó hacia arriba en la cadena sin su ubicación, se interpretó como una tasa de dosis a nivel del suelo fuera del sitio, y contribuyó a una recomendación de evacuación que después fue modificada.
- El gobernador Thornburgh emitió ese día un aviso recomendando que las mujeres embarazadas y los niños en edad preescolar dentro de cinco millas se fueran, y que todos los demás dentro de diez millas permanecieran bajo techo, y nunca se ordenó una evacuación obligatoria, aunque el trabajo de encuestas para la Comisión Presidencial produjo la estimación comúnmente citada de que unas 144.000 personas se fueron de manera voluntaria.
- Las zonas de planificación de exposición por pluma de diez millas y de vía de ingestión de cincuenta millas, los criterios de planificación NUREG-0654 y FEMA-REP-1, los requisitos de alertamiento por sirena y radiodifusión, y el centro conjunto de información, se remontan todos directamente a este accidente.
- Constellation anunció en septiembre de 2024 un plan para reactivar la Unidad 1 como Crane Clean Energy Center, el cronograma reportado públicamente se ha revisado desde entonces, y no he verificado su estado actual, así que revise los documentos de la NRC y los reportes de la empresa antes de repetir una fecha.
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